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LAS LEYES MENTALES: Los 7 principios herméticos

Publicado por en May 2, 2017 en Blog, Desarrollo Personal | Sin comentarios

LAS LEYES MENTALES: Los 7 principios herméticos

Los principios herméticos son parte de las leyes que rigen la vida. Estas leyes explican cómo mantener en armonía toda la creación para el progreso y la felicidad de cada uno. Aunque existen muchas más leyes o principios, señalaremos los 7 principales. Principio de mentalismo: todo lo que existe es creado en tu mente (tu ropa, el coche que compras, tus hobbies, la comida…) todo ello ha sido originado en tu mente.Este principio enseña que todo lo que piensas se convierte en realidad y acontecerá en tu vida como lo hayas pensado. Todos somos dueños de  nuestra vida y destino. Como pienses, así serás. Recuerda: tú eres el único responsable de tu vida. Principio de correspondencia: este principio explica que si hay desarmonía en la mente la hay en el cuerpo. La mente rige al organismo. Si ésta se desarmoniza, el cuerpo enferma y se desequilibran todos los sistemas orgánicos y el mundo emocional.La pasión intensa, el odio, los celos, la ansiedad, la cólera…destruyen literalmente las células del cuerpo e inducen enfermedades.            “La salud es vivir en armonía con uno mismo”.        3. Principio de vibración: todo está en constante progreso y transformación. Sólo cambia la vibración            y su grado de manifestación. Cuando piensas, sientes o deseas, tu alma y mente vibran. De acuerdo            con la calidad del sentimiento, pensamiento o deseo, son vibraciones buenas o malas, armónicas o            desarmonizantes, generadoras de salud o enfermedad. Principio de polaridad: todo posee su contrario, su contraparte (frío-calor, alto-bajo, día-noche…). La ley de polaridad nos enseña que hay que inclinarse hacia el lado más favorable para nosotros. Ante algo inevitable, si deseamos no empeorarlo, lo adecuado será aceptar la situación y adaptarse a la circunstancia. Conociendo que todo tiene dos polos, dos posibilidades, debemos aprender a escoger en la vida el que sea más favorable ¿En qué polo deseas estar: odio o amor, ignorancia o sabiduría, felicidad o desdicha, vanidad o humildad…?                                                                                   Principio del ritmo o ciclos: este principio nos explica que todo crece y decrece, todo asciende y desciende, todo marcha y regresa. Se observa fácilmente en el estado de ánimo, al pasar de la euforia a la apatía, de la alegría a la tristeza o en aquellos momentos en lo que todos nos sale bien y en otros todo lo contrario, sin causas aparentes. Lo adecuado sería formar un firme carácter, ideas y principios morales sólidos, o potenciar tu seguridad y autoestima.                                                                                                                                                                                                                                                                               ...

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¿Por qué soy psicóloga?

Publicado por en Abr 29, 2017 en Blog | Sin comentarios

¿Por qué soy psicóloga?

Muchas veces me hacen esta pregunta: ¿Por qué decidiste ser psicóloga?, y tengo muy claro porqué y es una reflexión que me apetece compartir con todos vosotros. Mis padres dicen que me formé como psicóloga porque soy una cotilla y quiero enterarme siempre de todo. (No les falta razón, todo sea dicho), pero no fue el motivo principal que me enganchó a esta disciplina desde el primer día que pisé la facultad. Soy psicóloga porque siempre me ha gustado escuchar y ayudar a los demás. Soy psicóloga porque siento la necesidad de  cambiar todo lo que no me gusta y ayudar a que los demás lo cambien si es que no pueden o no saben cómo hacerlo. Soy psicóloga porque me gusta hablar y usar mis palabras para intentar hacer felices a los demás, ayudarles, fortalecerles, aliviarles y comprenderles. Soy psicóloga porque no hay experiencia más bonita que “tocar” los pensamientos, inquietudes, miedos, sentimientos, alegrías, dudas y secretos de los demás y enseñar a cómo moldearlos para que lo que hoy es un problema, mañana sea un aprendizaje. Soy psicóloga porque he aprendido a escuchar sin juzgar, observar sin escandalizarme y creer siempre en el bien. Soy psicóloga porque me gusta pensar que el día de mañana muchas personas me recordarán como aquella “amiga” que les ayudó a que se puede ser feliz y se pueden conseguir todos los sueños cuando consigues conocerte y aceptarte a ti mismo. Ser psicóloga es tener una inmensa responsabilidad, ya que tienes el don para poder construir o destruir lo más valioso de las personas; pero ser psicóloga, por encima de todo, es un excelente privilegio. Ser psicóloga es mi vida, mi felicidad.   “He encontrado el significado de mi vida al ayudar a los demás a encontrar su significado” -Viktor E. Frankl-...

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Libérate de la dependencia emocional

Publicado por en Mar 7, 2017 en Blog, Desarrollo Personal | Sin comentarios

Libérate de la dependencia emocional

“Es lo mejor que me ha pasado nunca, es genial, es diferente al resto. Nos queremos un montón. ¿Por qué no me llama? ¿Qué estará haciendo? Creo que este regalo le va a encantar, tiene muy buen gusto. ¿Qué hago? ¿Le llamo? No me lo coge. ¿Dónde estará y con quién? Si me deja no sé qué haría, vamos es que me muero. ¿Te sientas identificado con varias de estas afirmaciones? Posiblemente seas emocionalmente dependiente. Pero exactamente, ¿Qué es la dependencia emocional? La dependencia emocional es uno de los problemas más frecuentes hoy en día en las relaciones personales. Intentando buscar un origen, tenemos que remontarnos a la infancia para entender el porqué nos enseñan para ser dependientes desde que somos niños. Nos enseñan a temer la soledad y aprender que sin amor no somos nada, por eso dedicamos mucho tiempo y energía en encontrar pareja, y cuando la tenemos tememos perderla, y nos aferramos a ella como si fuera una botella de oxígeno, indispensable para nuestra supervivencia. Por lo tanto, la dependencia emocional se aprende a través de la socialización y la cultura, y se mantiene debido a las inseguridades, los miedos y la soledad. Cuanto más solos estamos más necesitaremos tener una pareja y esa necesidad tiene sus peligros: elegir una pareja equivocada, permanecer años en una relación que no te hace feliz, autoengañarnos pensando que esa persona cambiará, vivir con miedo permanente a que nos dejen o desarrollar unos celos perturbadores que te amarguen la existencia. Los aspectos más comunes que caracterizan a la dependencia emocional, son los siguientes: Miedo al abandono: “Si me deja, me muero”. El dependiente emocional coloca en el centro de universo su relación de pareja, cuando ésta se tambalea por una posible ruptura o abandono, tiemblan los cimientos de su realidad. Idealización: “Es increíble”. Vive como una fase de enamoramiento perpetuo y constante. El dependiente emocional exagera desmesuradamente las cualidades y aptitudes de su pareja. Celos: “¿A quién miras?, ¿Con quién hablas?” Los celos son comunes en muchas relaciones, no es una característica exclusiva del dependiente emocional, pero estas personas, al centrar su vida en la relación y considerar a su pareja un ser exclusivo y supremo, esperan que su pareja haga lo mismo, lo cual genera mucha frustración. Necesidad constante de proximidad: “Siempre juntos”. El dependiente necesita mostrar y recibir afecto, por eso siempre que puede buscará el contacto con su pareja, y cuando éste no sea físico, lo hará a través de llamadas, mensajes, emails… Autoengaño: “Son cosas del amor”. La persona con dependencia emocional suele procesar de forma inconsciente aquella información coherente con su historia de amor. Por eso es normal que busque excusas para negar los conflictos que tiene con su pareja: humillaciones, mentiras, infidelidades…etc. Para evitar la dependencia, es importante también construir relaciones equilibradas, y horizontales. En las relaciones de dependencia, tendemos a situar a la otra persona en un pedestal y a sentirnos inferiores a ella. Somos capaces de sacrificarnos por el otro, tratar de agradar continuamente, aguantar ciertas situaciones dolorosas, comportarnos con sumisión ante cualquier conflicto. Somos capaces, también, de asumir toda la carga doméstica, de crianza y educación para liberar al otro de sus responsabilidades, sin preocuparos por nuestra salud  y nuestra necesidad de descanso. Somos capaces de renunciar una y otra vez, de ceder siempre o casi siempre, de darle todo el  poder a la otra persona para que permanezca junto a nosotros, para que no haya problemas, para que establezca las reglas del juego amoroso. Pero todo esto tiene un coste.   ¿Qué hago si creo que soy dependiente emocional? Es conveniente...

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Las 7 claves de la resiliencia

Publicado por en Feb 7, 2017 en Blog, Desarrollo Personal | 2 comentarios

Las 7 claves de la resiliencia

Muchas son las personas que me preguntan: “¿Qué es la resiliencia?”, una palabra que cada vez se oye pero de la que poco se conoce. La resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superarse ante la adversidad; es decir, cuando llega ese momento en el que pensamos que se nos cae el mundo a los pies y no encontramos una salida, pero aun así, somos capaces de seguir hacia delante por muy feas que se pongan las cosas, significa que somos resilientes. Las circunstancias difíciles o los traumas nos permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que desconocíamos hasta el momento. Ser resiliente no significa no sentir malestar o dolor emocional. Situaciones como la muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero etc., son sucesos que tienen un gran impacto para nosotros, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y sufrimiento. Aun así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo. El camino que lleva hacia la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la dificultad o tragedia que vivan en ese momento. Pero, ¿cómo lo hacen? La clave está en considerar a los problemas como desafíos, oportunidades que nos permiten crecernos y sentirnos más fuertes, en vez de apreciarlos como impedimentos u obstáculos que limitan nuestra vida. La resilencia no es algo que tenga o no tenga una persona, sino que es una  forma de pensar y una actitud que puede aprenderse y desarrollarse con el tiempo. Hay una relación directa entre la autoestima y la resiliencia: cuanto más confíes en ti misma y más te valores, más fuerte te sentirás para superar cualquier situación. ¿Qué diferencia a una persona resiliente de otra qué no  lo es? Las personas resilientes poseen tres características principales: saben aceptar la realidad tal y como es; tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido y tienen una enorme capacidad para mejorar. Además, presentan las siguientes habilidades: Saben identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro. Presentan una alta inteligencia emocional y son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad, pudiendo permanecer tranquilos en situaciones de crisis. Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión. Son muy optimistas. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías. Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades. Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas. Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.   Si después de leer las características de las personas resilientes, has sentido que te gustaría desarrollar algunos aspectos que tú actualmente no posees, te muestro a continuación los que yo considero los 7 pilares fundamentales de la resiliencia. 7 prácticas que si acaban convirtiéndose en un hábito comprobarás cómo cada día eres más resiliente y por lo tanto, más feliz.   Introspección: mira hacia dentro de tu estado mental; pregúntate y respondete de forma honesta y a la vez libre de prejuicios. Independencia: a veces es difícil saber establecer los limites entre uno mismo y los demás, pero es importante saber mantener la distancia en ocasiones...

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Tú eres tu mejor compañía

Publicado por en May 31, 2016 en Blog, Desarrollo Personal, Psicología Positiva | 2 comentarios

Tú eres tu mejor compañía

Para todos aquellos que alguna vez se han sentido solos, hoy quiero hablaros sobre cómo las personas podemos aprender a estar en soledad y además, sentirnos muy felices por ello. Vivimos en una sociedad donde parece que lo “normal” es estar acompañado y vivir en pareja. No nos han enseñado a estar solos, desde que nacemos, nos enseñan a depender de los demás: padres, amigos, pareja… Cuando eres un adolescente no te importa, pero cuando llegas a la treintena y no vives acompañado por una pareja sentimental, te conviertes en el centro de atención de los demás y empiezan a lloverte determinadas preguntas incómodas: ¿Cómo es que no tienes pareja?, ¿No encuentras a nadie?, ya tienes 30 y pico… ¿A qué esperas? Este tipo de situaciones, nos suelen hacer sentirnos frustrados, y tendemos a estresarnos cuando vemos que pasa el tiempo y seguimos sin pareja. Me gustaría haceros una pregunta: ¿Necesitas a alguien para estar mejor?. Lo cierto, es que no deberíamos ver como algo negativo el no tener una pareja. El momento en que una persona está sola, soltero/a, sin pareja, es un momento muy positivo para nosotros, donde aprendemos a conocernos, a pasar más tiempo con nosotros mismos, a realizar aquellas cosas qué tantas ganas teníamos pero que con nuestra pareja no pudimos…es un momento de disfrute, de crecimiento personal que debemos valorarlo cómo un aprendizaje y que nos ayudará en nuestras siguientes relaciones, porque ya no seremos los mismos, sino que después de un tiempo en soledad, habremos cambiado y evolucionado positivamente. Hay personas que viven su situación de soledad cómo una gran tragedia, no logran sentirse bien a solas y estar sin pareja les supone un gran problema. Pero pensad una cosa: si no consigues estar bien contigo mismo… ¿Cómo vas a estarlo con otra persona? El “truco” principal para que tu relación de pareja funcione bien, es que te quieras a ti mismo y sepas estar contigo, conocerte y aceptarte, por  lo tanto, sino sabes estar solo/a tus próximas relaciones seguirán saliendo mal… En lugar de buscar una pareja desesperadamente, estando solos podemos encontrarnos con nosotros mismos, entendiendo mejor nuestras virtudes, inquietudes, expectativas, sueños…y así sabremos identificar mejor qué es lo que nos hace felices en una relación y podremos evitar aquellos errores que cometimos en la anterior. A continuación, enumero unas recomendaciones que pueden ayudarte a vivir mejor, tolerar esa sensación de frustración y gestionar el estrés cuando nos encontramos “solos”: Determina qué cosas son importantes para ti y te hacen realmente feliz. Descubre cuáles son tus valores y las posibilidades que tienes para hacer algo coherente con ellos. No seas tan duro contigo mismo. Baja el nivel de auto-exigencia. Tendemos a pensar que estar solo es un problema o un castigo, cambia esa idea por la siguiente: estoy solo porque yo lo he decidido. Te sentirás mejor pensando así. Activa tu espíritu aventurero y lánzate a cosas nuevas que se salgan de lo que haces normalmente. Es el momento para hacer ese viaje que tantas ganas tienes, apúntate a una actividad nueva, realiza un deporte que nunca hayas realizado antes… ¡tienes todo el mundo para ti! Aprovéchalo. Olvídate de los convencionalismos. No te sientas mal porque tus amigos tengan pareja y tú no. Lo convencional no tiene que ser lo “bueno”, cada uno elige lo que quiere hacer con su propia vida, no desperdicies la tuya porque no haya una pareja a tu lado. Olvídate de los tópicos y disfruta. Procura esforzarte en ser mejor cada día, y no lo hagas por gustar ni agradar a nadie, hazlo por y para ti....

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Conoce tus emociones

Publicado por en Mar 14, 2016 en Blog, Desarrollo Personal, Psicología Positiva | Sin comentarios

Conoce tus emociones

Las emociones forman parte de nuestro día a día, de nuestras rutinas y sin embargo, para la mayoría de nosotros pasan desapercibidas… Incluso, aun llegando al extremo, poco o nada nos detenemos para intentar averiguar que nos dicen. Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso, o recuerdo importante. Es decir, las emociones siempre nos van a indicar algo, por lo tanto, deberíamos profundizar más en ellas. ¿Por qué no lo hacemos? En este artículo voy a hablaros sobre las emociones básicas y sus características. “Hay que tener en cuenta que el impulso es el vehículo de la emoción y que la semilla de todo impulso es un sentimiento expansivo que busca expresarse en la acción.” -Daniel Goleman- ALEGRÍA – La alegría es la emoción positiva que surge cuando algo bueno nos ocurre, cuando se produce un acontecimiento favorable que suele manifestarse con signos externos como la sonrisa, un buen estado de ánimo y el bienestar personal. – Funciona como un motor que activa nuestros recuerdos y experiencias alegres, además mejora nuestra salud, pues provoca cambios hormonales reduciendo el estrés, mejorando la respuesta inmune. – Nos facilita las relaciones sociales, pues cuando nos sentimos alegres somos personas más comunicativas, más solidarias y dinámicas. Todo ello consigue suavizar las emociones negativas: cuando sentimos alegría lo malo carece de valor. – Lo mejor de la alegría es que se contagia y se transmite. Cuando estamos alegres nos gusta compartirlo con los demás, derrochando felicidad a nuestro alrededor. “Sin la tristeza no seríamos capaces de sentir alegría.” TRISTEZA – La tristeza se caracteriza por un estado de ánimo que decae y hace que nuestra actividad mental se reduzca, reduciéndose también nuestras acciones y nuestra vitalidad. – Estamos tristes cuando ocurre algo que hiere nuestros sentimientos: una pérdida, un rechazo, un fracaso… es decir, cuando nos sentimos dañados. Se puede tratar de una situación leve momentánea o puede ser una sensación intensa y más duradera, pero no podemos confundirlo con una depresión. – Sentir tristeza nos impide normalmente el contacto social y relacionarnos con los demás de forma fluida y activa, solemos tener tendencia al aislamiento cuando estamos tristes, buscando así reflexionar sobre aquello que nos duele. – A veces, cuando se repiten episodios de tristeza de forma continuada podemos llegar a experimentar lo que se llama “indefensión aprendida” que nos lleva a pensar que hagamos lo que hagamos todo seguirá saliendo mal. “La tristeza también tiene su lado positivo: te hace reflexionar acerca de lo que realmente te importa.” MIEDO El miedo es la emoción que se produce por un peligro inminente que consideramos que puede dañarnos o dañar a personas de nuestro entorno. – El miedo es la emoción más complicada y necesaria a la vez. Gracias al miedo las especies han podido sobrevivir, el miedo ha permitido al ser humano para huir o enfrentarnos ante algo que supone un peligro real para nuestra seguridad. Cuando sentimos miedo nos vemos obligados a tomar decisiones sobre qué situaciones queremos evitar. – Lo malo del miedo es cuando aquello que tememos no es un peligro real, sino que se teme en base a la interpretación que hacemos sobre los acontecimientos. Nos proyectamos en futuro imaginado en el que las consecuencias de sentirlo serán negativas para nosotros. Cuando nos anticipamos y sentimos un miedo desmesurado hacia algo, sufrimos lo que se llama ansiedad. “No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.” IRA La ira es una emoción negativa...

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