Psicología de la Mujer

Psicología y Endometriosis

Publicado por en Abr 22, 2015 en Blog, Endometriosis, Psicología de la Mujer | 27 comentarios

Psicología y Endometriosis

Endometriosis: una aportación desde la psicología clínica El presente artículo no es ni pretende ser un artículo científico. Lo que pretendo reflejar y expresar es una recopilación de experiencias personales, como afectada de Endometriosis, y datos recogidos de forma objetiva, todo ello relacionado con los aspectos psicológicos de la Endometriosis y sus síntomas. Escribo este artículo con la intención de transmitir y difundir la idea de lo importante que es una propuesta psicoterapéutica para todas las mujeres afectadas por la Endometriosis, partiendo de la evidencia de que los aspectos psicológicos son de suma importancia en el desarrollo y tratamiento de esta enfermedad, proporcionando un mayor bienestar a la persona. Si has empezado a leer este artículo seguramente seas al igual que yo, una mujer afectada de Endometriosis, o estás relacionada de forma directa o indirecta con esta enfermedad. También es muy probable, que como afectada, hayas probado diferentes formar de combatirla y no todas hayan sido especialmente satisfactorias. Enfrentarse a una enfermedad como la Endometriosis, actualmente sin cura, es de todo menos fácil. Asumir que se padece una enfermedad crónica es un proceso complejo que suele cursar diferentes fases: 1. Confusión e incertidumbre (¿Qué tengo?, ¿Qué me pasa? ¿Eso qué es?) 2. Desconcierto (¿Y ahora qué hago?) 3. Oposición y negación (El médico está exagerando, esto no es para tanto, en poco tiempo estoy curada…no necesito operarme…) 4. Tristeza y rabia (¿Por qué tiene que pasarme esto a mí?, no me lo merezco…) 5. Aceptación y adaptación (No voy a dejar que la endometriosis dirija mi vida) Seguramente hayas pasado por alguna o todas estas fases, y me gustaría qué pensaras en qué punto estás ahora mismo. ¿Has llegado al 5?, si es así, te felicito por haber conseguido controlar las consecuencias de la enfermedad y estar más cerca de tu bienestar psicológico; si todavía no has llegado a la aceptación y la adaptación, no te preocupes, lo conseguirás; asumir que padecemos una enfermedad tan “extraña”, crónica y dolorosa, no es fácil, y cada mujer necesita su tiempo. Como enferma, después de haber visitado varios médicos y especialistas, he llegado a una conclusión: el tratamiento global de la Endometriosis debería combinar diferentes áreas. a) Tratamiento farmacológico b) Tratamiento físico y rehabilitador (en muchos casos) c) Terapia psicológica d) Grupos de apoyo (para trabajar el ámbito social, relaciones interpersonales, sexualidad, etc) La Endometriosis es una enfermedad que altera y limita la vida de la mujer. Los dolores crónicos y fuertes que se padecen cada día impiden a menudo el poder llevar una vida laboral activa; las frecuentes consultas a los médicos suelen molestar a los jefes, y ni qué decir de si tienen que intervenir quirúrgicamente y estar un tiempo largo de baja (algo habitual en esta enfermedad); muchas son las mujeres que tienen problemas para conservar su puesto de trabajo u optar a uno. A parte del problema en el ámbito laboral, hay que sumar los problemas que surgen con la pareja, familia o amistades. Incomprensión, aislamiento, soledad, cansancio, frustración…son los sentimientos más frecuentes con los que las mujeres tienen que convivir cada día en un entorno no tan empático como desearíamos. Pero somos seres sociales y necesitamos desenvolvernos y adaptarnos a lo que nos rodea y entender y sobre todo saber explicar lo que nos pasa, y en eso no nos va ayudar ni las operaciones ni las hormonas, eso es un trabajo personal que debe realizar cada una. Entender la importancia de los aspectos psicológicos de la enfermedad, puede ayudarte a tener una mejor calidad de vida y un mayor bienestar general contigo misma. Por eso, para...

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Para ti, mujer

Publicado por en Mar 8, 2015 en Blog, Psicología de la Mujer | Sin comentarios

Para ti, mujer

Me encuentro contigo, mujer, que puedes con todo cuando amas, cuando trabajas y cuando sueñas. Puedes con todo y pones de manifiesto tu corazón de acero,para defender a tu prole, para pelearle a la vida y al mundo, luchando por tus derechos, defendiendo lo que es tuyo, buscando la igualdad en un mundo de hombres. Mujer, que sin tener un calendario ni un reloj, sabes el tiempo exacto para llorar, y sabes el tiempo exacto para reír, y haces girar el día gris al compás de la luz, para alumbrar el camino de los que amas. Mujer que no eres bella porque te aman, eres bella porque te dejas amar. Mujer que detienes el mundo, para que sus vueltas no te alcancen, pero mueves tu mundo con una mirada, con un suspiro, con tus sueños de mil colores y luchas por hacerlos realidad. Mujer que no te dejas vencer con una derrota, y tienes tanto que decir, y das la palabra fuerte y firme para encontrar una solución. Mujer que te llenas de fuerza y te echas sobre los hombros las cargas ajenas, y las llevas con valentía al final del día,  agotada, exhausta, pero tienes el tiempo necesario y justo para alzar tus cansados ojos, para contemplar las estrellas, la luna. Y te levantas al esplendor de un nuevo día, renovada y llena de valor, confiesas tus temores y tus sueños, tus deseos de ser la novia, la esposa, la madre, la amiga, la hermana y la hija perfecta, pero no desees serlo, porque ya lo eres, MUJER. Para las que cantan, bailan y consuelan, para las que lloran y se relevan, para las que se maquillan, para las que escuchan y alivian, para las que deciden y negocian, para las que abrazan, para las que cocinan, limpian y planchan, para las que educan y enseñan, para las que no dejen de aprender, para las que luchan, para las que aman y se dejan amar. Para las niñas, adolescentes, adultas y ancianas, y para las que por su amor interior nunca envejecen. Todo mi respeto y admiración.   Feliz día a todas las mujeres que tengo a mi alrededor, trabajadoras, emprendedoras, luchadoras de sus derechos, que tienen la fuerza y el coraje de transformar con su amor y cariño las adversidades que se nos presentan. Y que no se nos olvide nunca, el 8 de marzo es todos los días.   Laura Moreno...

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No estás sola

Publicado por en Nov 25, 2014 en Blog, Desarrollo Personal, Psicología de la Mujer | Sin comentarios

No estás sola

Hoy escribo para ti y por ti. Sí, me dirijo a ti. A esa persona que se levanta cada día con miedo, que vive asustada, que quiere escapar de esa horrible situación y no sabe cómo hacerlo. Me dirijo a esa persona que es dependiente y esclava de sus emociones, dudas y temores. Te escribo a ti porque te entiendo y te comprendo. Hace unos años comenzaste una relación de pareja llena de sueños e ilusiones, tal y como empiezan todas. Te sentías única y especial, eras la princesa de ese cuento que siempre imaginaste vivir. Todo era idílico, tu príncipe era algo celoso y posesivo, pero según tú esos celos eran amor, y los tomabas como halagos y una  muestra de amor real hacia ti. Esos celos iban convirtiéndose en amenazas, faltas de respeto e insultos, hasta que llegó ese día en el que recibiste ese primer golpe que sería el inicio del fin. El fin del respeto, el fin de la seguridad, el fin del amor. Tu cuento empezaría a partir de hoy a convertirse en una película de terror. Estoy segura que cada golpe acababa con una frase parecida a:”Lo siento, es que te quiero demasiado y el miedo a perderte me vuelve loco… no volverá a suceder más, te lo prometo”. Cuando te dijo esto, seguramente tus emociones en ese momento serían de pena y culpa, haciéndote cuestionar que deberías haberte comportado mejor y así él no se enfadaría; lo que te llevaría a justificar sus celos enfermizos y su violencia. Después del primer episodio agresivo, hay unos días de paz y amor donde vuelves a dejarte llevar por sus palabras y olvidas el incidente del otro día, pero la historia se vuelve a repetir, en forma de humillación, desprecio, insulto…y tú por no discutir y por miedo a recibir otro golpe, agachas la cabeza y en ese momento lo que haces sin darte cuenta, es normalizar esta situación sin darte cuenta que estás entrando en un infierno. Empiezas a pensar que esos insultos te los mereces, que si él se enfada es por tu culpa y que cada golpe que te da es por tu bien, para que no vuelvas a repetir eso que a él a no le gusta. ¿Y tú? ¿Dónde estás? Has empezado a vivir solo para él. Tú ya no te importas, te has desvalorizado tanto que te das igual. Ya no eres su pareja, eres su posesión. Para evitar sus celos, has dejado a tus amigas y a tu familia. Ya no trabajas, pues él no te deja hacerlo, solo quiere que estés en casa para él. Dependes tanto de él, que él es la única persona con la que te relacionas, por eso sientes que es imposible llegar a la ruptura, tu mundo es él y crees que sin él no eres nadie. Y las humillaciones y agresiones no cesan, y tú no se lo cuentas a nadie. Te da vergüenza contárselo a la gente  y sobretodo no quieres escuchar que te digan: “sepárate”, “déjale”.  Sufres en silencio y acabas aceptando que es la vida que te ha tocado. Las veces que has amenazado con dejarle, seguramente haya acabado en una paliza  o si tienes hijos, tienes miedo a que se vengue con ellos, y lo más normal que ocurra es que te haya amenazado a ti con que se suicida, porque sin ti no sabe vivir. Entonces de nuevo aparece esa culpa y esa pena que no te deja tomar decisiones y vuelves a pensar que te quiere, que todo lo que hace es por ti. Si...

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