Categorías
Blog Desarrollo Personal Psicología Positiva

Tú eres tu mejor compañía

Para todos aquellos que alguna vez se han sentido solos, hoy quiero hablaros sobre cómo las personas podemos aprender a estar en soledad y además, sentirnos muy felices por ello.

Vivimos en una sociedad donde parece que lo “normal” es estar acompañado y vivir en pareja. No nos han enseñado a estar solos, desde que nacemos, nos enseñan a depender de los demás: padres, amigos, pareja…

Cuando eres un adolescente no te importa, pero cuando llegas a la treintena y no vives acompañado por una pareja sentimental, te conviertes en el centro de atención de los demás y empiezan a lloverte determinadas preguntas incómodas: ¿Cómo es que no tienes pareja?, ¿No encuentras a nadie?, ya tienes 30 y pico… ¿A qué esperas?

Este tipo de situaciones, nos suelen hacer sentirnos frustrados, y tendemos a estresarnos cuando vemos que pasa el tiempo y seguimos sin pareja.

Me gustaría haceros una pregunta: ¿Necesitas a alguien para estar mejor?. Lo cierto, es que no deberíamos ver como algo negativo el no tener una pareja. El momento en que una persona está sola, soltero/a, sin pareja, es un momento muy positivo para nosotros, donde aprendemos a conocernos, a pasar más tiempo con nosotros mismos, a realizar aquellas cosas qué tantas ganas teníamos pero que con nuestra pareja no pudimos…es un momento de disfrute, de crecimiento personal que debemos valorarlo cómo un aprendizaje y que nos ayudará en nuestras siguientes relaciones, porque ya no seremos los mismos, sino que después de un tiempo en soledad, habremos cambiado y evolucionado positivamente.

Hay personas que viven su situación de soledad cómo una gran tragedia, no logran sentirse bien a solas y estar sin pareja les supone un gran problema. Pero pensad una cosa: si no consigues estar bien contigo mismo… ¿Cómo vas a estarlo con otra persona? El “truco” principal para que tu relación de pareja funcione bien, es que te quieras a ti mismo y sepas estar contigo, conocerte y aceptarte, por  lo tanto, sino sabes estar solo/a tus próximas relaciones seguirán saliendo mal…

En lugar de buscar una pareja desesperadamente, estando solos podemos encontrarnos con nosotros mismos, entendiendo mejor nuestras virtudes, inquietudes, expectativas, sueños…y así sabremos identificar mejor qué es lo que nos hace felices en una relación y podremos evitar aquellos errores que cometimos en la anterior.

A continuación, enumero unas recomendaciones que pueden ayudarte a vivir mejor, tolerar esa sensación de frustración y gestionar el estrés cuando nos encontramos “solos”:

  • Determina qué cosas son importantes para ti y te hacen realmente feliz. Descubre cuáles son tus valores y las posibilidades que tienes para hacer algo coherente con ellos.
  • No seas tan duro contigo mismo. Baja el nivel de auto-exigencia. Tendemos a pensar que estar solo es un problema o un castigo, cambia esa idea por la siguiente: estoy solo porque yo lo he decidido. Te sentirás mejor pensando así.
  • Activa tu espíritu aventurero y lánzate a cosas nuevas que se salgan de lo que haces normalmente. Es el momento para hacer ese viaje que tantas ganas tienes, apúntate a una actividad nueva, realiza un deporte que nunca hayas realizado antes… ¡tienes todo el mundo para ti! Aprovéchalo.
  • Olvídate de los convencionalismos. No te sientas mal porque tus amigos tengan pareja y tú no. Lo convencional no tiene que ser lo “bueno”, cada uno elige lo que quiere hacer con su propia vida, no desperdicies la tuya porque no haya una pareja a tu lado. Olvídate de los tópicos y disfruta.
  • Procura esforzarte en ser mejor cada día, y no lo hagas por gustar ni agradar a nadie, hazlo por y para ti.
  • Quiérete, date tus caprichos y mímate. Descubre qué cosas te animan y practícalas.

 

La vida hay que vivir al cien por cien. Tienes que vivir cada momento de tu vida en plenitud, sin importarte si llega -o no- una nueva persona a tu vida.

Realmente se trata de orientar nuestros esfuerzos hacia dentro, mejorar tú como persona, encontrando cuáles son tus  metas y perseguirlas.

Ten en cuenta que solo una persona plena, satisfecha y feliz consigo misma y con la vida que lleva, puede construir la felicidad con alguien más a su lado.

No lo olvides, tú eres tu mejor compañía.

 

Laura Moreno Jiménez-Bravo

Categorías
Blog Desarrollo Personal

Cómo terminar con una relación tóxica

A veces nos vinculamos con personas nocivas, que nos quitan energía y no nos ayudan a sentirnos bien, al contrario, nos dificultan avanzar en la vida. Rodearnos de estas personas nos intoxica de tal manera que nos sentimos incapaces de tomar decisiones y replantearnos qué es lo que queremos y necesitamos. Estas personas, muchas veces indirectamente y otras, directamente, poseen el control de nuestra conducta y nuestras emociones, y nos encontramos en una situación sin retorno, envueltos en una nube de fatiga y desgana.

Lo más difícil de todo es cuando nosotros mismos sabemos que debemos romper esta relación pero no encontramos la forma porque nos invade un sentimiento de culpa. La culpa nos paraliza, nos genera miedo, enfado y rabia con nosotros mismos y nos obliga a vivir insatisfechos.

Como indican los expertos, una relación tóxica es aquella en la que la pareja ya no funciona pero sus miembros insisten una y otra vez en mantener. Lo ideal antes de empezar una relación sería que te plantearas qué es lo que esperas de esa persona y qué es lo que quieres. Una vez tengas claro lo que deseas encontrar, piensa si esa persona que tienes a tu lado es la adecuada para hacerte feliz.

Una relación de pareja solo funcionará bien si ambos miembros admiten y aceptan su independencia y singularidad, respetando su entorno y su espacio. Si compartimos nuestra vida con una persona que no nos hace sentirnos bien, debemos pararnos y actuar antes de entrar en un círculo vicioso donde cada día que pase sea más difícil salir.

El autoconocimiento y el respeto hacia uno mismo es el primer paso hacia la elección de personas con las que nos queremos vincular de forma saludable, que permanecen en nuestra vida de forma desinteresada, que se alegrarán por nuestros logros y nos ayudarán en nuestros malos momentos. Potenciarán nuestras habilidades y nos aconsejarán a cómo superar las dificultades, siempre desde una crítica constructiva que nos ayude a mejorar. Y es que eso es lo que debemos hacer siempre en nuestra vida, mejorar y crecer.

Todos y cada uno de nosotros tenemos cosas buenas para dar y somos merecedores de recibirlas. No debemos permitir que aquellos que tienen miedo de ser superados y viven insatisfechos con ellos mismos, nos destruyan. El poder está en la mente y en saber decir “NO” a aquellos que solo nos complican la vida. Pacta contigo mismo y sé fiel a tus principios para mantener tu bienestar psicológico y por consiguiente, ser feliz.

 

Laura Moreno Jiménez-Bravo

Categorías
Blog Desarrollo Personal

Déjame ser libre

La libertad, como concepto abstracto, supone una capacidad infinita de elección, sin que ésta se lleve a cabo bajo la presión de necesidades personales o de otros factores y circunstancias que puedan determinar la decisión final en un sentido o en otro. Cuando nos referimos a la libertad humana, lo hacemos en un sentido relativo, ya que el ser humano se encuentra limitado por su propia naturaleza. Cuando toma una decisión, lo hace dentro de un campo restringido de posibilidades, ya que muchas otras le resultan inaccesibles, y además, lo hace más o menos influido por factores internos y externos. La libertad es entonces para el hombre un bien a alcanzar. Se puede conseguir ser más libre cada día o aumentar los niveles individuales de libertad, al fin y al cabo, la libertad es una sensación que percibimos dentro de nosotros mismos, totalmente subjetiva y personal.

Desde el punto de vista de la psicología y psicopatología la cuestión de la libertad está íntimamente vinculado al del autodominio y a la salud psicológica. El autodominio implica ser señores de nosotros mismos, como decía Séneca, ser capaces de gobernarnos, de hacer lo que verdaderamente deseamos a medio y largo plazo, a pesar de que para lograrlo tengamos que renunciar a cosas más atractivas en ese momento o hacer un gran esfuerzo. Esto no resulta siempre fácil, sino todo lo contrario. Implica el control de los impulsos, tendencias, necesidades instintivas, etc., además de una alta capacidad de juicio crítico que nos facilite ver con claridad la situación en que nos encontramos al margen de todas las influencias a las que inevitablemente nos vemos sometidos por el medio ambiente en que nos desenvolvemos. La voluntad, por lo tanto, sería una herramienta imprescindible del hombre libre, ya que sin ella, éste no es capaz de llevar a cabo las acciones que se propone, siendo vencido en su empresa por la incapacidad de realizar un esfuerzo o por la dependencia que mantiene con necesidades a las que no es capaz de renunciar.

Ser libre no significa poder hacer o decir lo que una persona quiere cuando quiere, porque eso sería libertinaje, tampoco la libertad quiere decir liberarse de alguien, de una situación o de algo en particular.

La libertad bien entendida es para poder realizarse como personas individuales, para desarrollar el potencia, para ser quien uno es. La libertad es para elegir actuar de acuerdo al propio criterio, teniendo en cuenta las consecuencias de los dichos y de los actos.

La verdadera libertad consiste en ser dueño de sí mismo y tomar decisiones por propia convicción, sin dejarse influenciar ni presionar por los deseos de otros; y tiene un coste, que es la responsabilidad de hacerse cargo de lo que se elige, porque cada elección nos compromete para siempre.

Todo ser humano anhela ser libre, sin embargo, la paradoja es que la mayoría vive pendiente de lo que hacen y dicen los demás y abandonan su deseo de libertad por la satisfacción de ser aceptado, adoptando conductas y proyectos ajenos.

El ansia de libertad está en todos los individuos y se manifiesta en algún momento de sus vidas. Es en esos momentos cuando se puede tomar conciencia de que es en esas circunstancias cuando uno se puede sentir realmente vivo, que su vida tiene sentido y que el mundo lo acompaña en su propósito.

El problema de la libertad es que está condicionada por la libertad de los otros; ya que la propia libertad puede ser un obstáculo para otros, haciendo que mi libertad termine donde comienza la libertad de los demás.

«La libertad significa responsabilidad, es por eso que muchos hombres la ignoran» (George Bernard Shaw)

Quizá la frase de Bernard tenga toda la razón. Muchas personas recorren el mundo buscando excusas para explicar sus frustraciones: no les dejaron desarrollar su potencial, no encontraron un trabajo mejor por mala suerte, no tuvieron hijos porque no acertaron en el amor, y así para todo. Circulan por la vida con una mochila llena de sueños que nunca se atreverán a cumplir.

Lo que nos define es lo que hacemos, nuestra obra y nuestras conducta es lo que da sentido a la vida y a lo que somos. Si quieres ser libre, háblate a ti mismo y escúchate sin hipocresía, porque sólo siendo consciente de quién eres conseguirás ser más auténtico y un poquito más libre cada día.

«No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente» (Virginia Woolf)

 

Laura Moreno Jiménez-Bravo

Categorías
Blog Psicología Positiva

10 acciones que fortalecerán tu carácter

En esta vida no obtienes lo que quieres; obtienes lo que eres. Y las personas en gran parte son su carácter, conformado por una serie de hábitos que adquieren con el tiempo. Por eso, para ser feliz no te debes enfocar en tu capacidad, sino en tu carácter.

1. Aprende una habilidad

Cuando somos niños crecemos y mejoramos casi en automático. En una semana puedes comprender una serie de palabras y hasta cargar esas cajas pesadas que no podías mover; sin embargo como adultos, tenemos que ser intencionales para seguir creciendo y aprendiendo. Absorbe la información positiva y de utilidad para el momento de tu vida y ponla en práctica, no te quieras llenar de información, sino de aprendizaje. Más adelante podrás evaluar tu experiencia para conseguir tracción.

2. Mejora lo que te detiene

Si bien es cierto que nuestro enfoque debe estar en las fortalezas y talentos que poseemos, será muy productivo si encuentras lo que te detiene para lograr tu meta y te enfocas en vencerlo. Por ejemplo, impuntualidad, desorganización, falta de disciplina o pasión, arrogancia o inseguridad.

3. Fija metas y pasos pequeños

Una de las razones principales por las que no hacemos las cosas, es porque vemos muy grande la meta, nos desanimamos y pensamos: “¡Uy no! De aquí a que llego.” Entonces no hacemos nada. El problema de la inacción es que luego cuesta más trabajo comenzar. Recuerda que toda gran bola de nieve comenzó con un pequeño copo. Reflexiona: ¿Qué acción pequeña realizaré el día de hoy para que con el tiempo, alcance mi gran meta?

4. Crea hábitos exitosos y contrólate

Los hábitos desarrollan tu carácter y en gran medida lo que consigues en la vida. Imagínate 20 minutos de Facebook por hora laboral. ¿Ya viste la cantidad de tiempo por día? O la llamada de media hora con ese “amigo” que al colgar no sabes muy bien para qué hablaron. Así es los hábitos también pueden ser tóxicos. Crea hábitos exitosos.

5. Haz lo que amas

En nuestra vida enfrentamos más obstáculos de los que alcanzamos a ver, y ¿sabes que te ayuda muchísimo a vencerlos? La pasión. Necesitas conocer tu propósito de vida para encontrar lo que te apasiona, y luego seguir ese camino con disciplina.

6. Haz algo diferente

Al cerebro le gusta procesar información, a tu cuerpo le gusta moverse. Lo que necesitas es energía proveniente de una nueva idea, de un nuevo proyecto. Esa emoción que sientes cuando se te prende el foco, es energía en tu mente. ¡Ponla en acción!

7. Visita un país

Dicen que nuestra vida es como un libro y que al viajar cambias de página. Lo que quieres es salir del molde, ser atípico, correr tu propia carrera. Es muy difícil conseguirlo si vivimos rodeados de las mismas personas, en el mismo lugar, viendo lo mismo, todos los días. Sal, conoce nuevos caminos para lograr tus metas, o descubre nuevas metas por alcanzar, vislumbra tu potencial, tus talentos y comprométete a ser el mejor humano que puedas ser.

8. Ama a una o más personas

Hay muchas cosas que no comprendemos, y creo que una de ellas es el poder que te da el amor. No quiero parecer egoísta, más bien individualista. Una vez que tú estás bien, entonces puedes ayudar a tu familia y a quienes te rodean; y si hay algo casi mágico para sentirte muy bien, es el amor. Estar enamorado es buenísimo para alcanzar tus metas.

9. Ocúpate de tu salud

Nadie quiere ser la persona más poderosa en el cementerio. Si no asignas tiempo a la salud, se lo asignarás a la enfermedad.
• Corre 30 minutos 3 veces a la semana
• Bebe 2 litros de agua al día
• Come menos. ¿De verdad era necesario que te comieras todo lo de ayer?

10. Sé feliz cada día

Al final, lo que importa es ser feliz. Determina lo que significa felicidad para ti.
• Visualízate siendo feliz
• Encuentra lo que necesitas hacer para lograrlo
• Comprométete a hacerlo

 

Celebra tus avances diarios. Aquí está la felicidad, en este pedacito de avance. La felicidad está en lo consciente que seas del avance diario para lograrlo.

Así que no lo pienses más y empieza hoy mismo a reforzar!! 🙂

 

Laura Moreno Jiménez-Bravo